lunes, 23 de julio de 2012

Las redes sociales y el verano

Recientemente, una de las redes sociales más utilizada a nivel mundial,Facebook ha anunciado su intención de conectar los perfiles de los usuarios menores con los de sus padres para que autoricen su presencia en la red y así legalizar su situación. Pero, ¿es esta red social u otras, el espacio más adecuado para que niños y niñas compartan información?

Según un reciente estudio elaborado por la firma de seguridad informática AVG, en Estados Unidos, el 60% de los padres de adolescentes, cuyas edades van desde los 14 a los 17 años, admitió haber revisado los perfiles en Facebook de sus hijos, sin que ellos supieran que eran el objetivo de sus "operaciones detectivescas".

A nivel mundial la cosa no difiere mucho, ya que la preocupación de los padres por sus hijos no conoce de países ni fronteras. Este mismo estudio, que tuvo como escenario 11 países en total, el 44% de los padres contó que realizaba esa acción con sus hijos adolescentes, y el 21% admitió haber visto mensajes con contenido explícito en los perfiles de los menores.

Es evidente por lo tanto que a los padres les preocupa cada vez más lo que sus hijos hacen en las redes sociales.

Son miles los menores de 14 años que mienten sobre su edad para abrir un perfil en Facebook. Esto lo vemos constantemente cuando damos formaciones en colegios e institutos.
Cabe recordar que la Ley española de Protección de Datos de Carácter Personal obliga a las redes sociales a denegar el acceso a los niños y niñas menores de 14, ya que no permite recabar datos de menores de esta edad sin el consentimiento de sus padres o tutores.
También, y esto debería invitar a la reflexión, hay muchos padres que consideran algo totalmente "normal", que sus hijos mientan en la edad para poder tener su perfil, ya que como ellos mismos dicen, " si otros chicos lo tienen y lo hacen, mí hijo no ha de quedarse fuera". Es decir, dicho sin ambages: se ampara la mentira.

Nos consta que redes sociales como Tuenti ,hacen todo lo posible para verificar la edad de los menores que se conectan, tanto solicitando verificación de la edad en caso de que haya dudas de la misma, como eliminando fotos que no consideran adecuadas para la red. E incluso Tuenti va más allá, y aún cuando el menor supera los 14 años, si el contenido es no apto para menores de 18 años, el menor no podrá acceder al mismo.

Lo que pretende Facebook uniendo perfiles de padres e hijos, es desarrollar controles parentales que permitan a los pequeños utilizar la red legítimamente y no crear un sitio separado sólo para niños.

Las nuevas herramientas ofrecerían a los padres la posibilidad de aceptar o denegar las solicitudes de amistad y de decidir si los menores pueden utilizar o no determinada aplicación. Es decir, sería de facto, una manera de que los menores utilizaran esta red social, pero en todo momento bajo la supervisión paterna.

Desde la Fundación Maia y sobre todo basándonos en nuestra experiencia con adolescentes, dudamos mucho de que este método sea eficaz. No nos engañemos, los menores quieren usar, en su amplia mayoría , las redes sociales como una forma de comunicación, pero sobre todo, como una manera de expresarse con total intimidad, lejos de miradas, digamos " indiscretas", de sus padres.

Por lo tanto, el método más eficaz es la formación en uso seguro y responsable de las nuevas tecnologías. Los menores deben aprender que deben utilizar las redes sociales con responsabilidad; saber utilizar las imágenes con inteligencia, y sobre todo, activar el máximo de privacidad.

En nuestras formaciones, tanto a padres como a educadores, siempre les decimos que se trata de prevenir, no de cotillear, se trata por lo tanto de explicar a los menores que los valores deben aplicarse también en Internet, pero para ello, debemos enseñarles valores. Tolerancia, respeto a los demás, veracidad, etc. Este es el único modo de que usen las redes sociales bien.

El verano es el momento perfecto para que pasemos más tiempo con nuestra familia. Usar las redes sociales para colgar las fotos vacacionales puede ser la excusa perfecta para que, en familia, le expliquemos a los menores como pueden ser más responsables.













miércoles, 27 de junio de 2012

El valor de la escritura

Esta semana la portada del diario alemán "Bild" se ve una noticia cuanto menos preocupante.
Cada vez menos adultos, y también menos menores,practican la escritura.
Es evidente que la sociedad de la información en la que vivimos avanza, y por lo tanto, los usos y costumbres también lo hacen. Cada vez más, usamos los sms, los mails....pero por desgracia, cada vez menos, la escritura, la caligrafía.

Reducir una buena caligrafía, el tener una capacidad de redacción adecuada, y sobre todo, sin faltas de ortografía, ( no olvidemos que cuando se escribe en un ordenador o móvil hay autocorrección ), hace que la ley del mínimo esfuerzo impere. Y esto es lo preocupante. Sobre todo con los menores.

Es fundamental en el desarrollo intelectual y formativo del menor, el inculcar el valor del esfuerzo. Algo que a lo largo de su vida, sin lugar a dudas, tendrán que utilizar. Este ejemplo de la escritura es una muestra, podríamos decir incluso que la punta de lanza.
Cuando desde la fundación damos formaciones sobre uso seguro y responsable ante las nuevas tecnologías, vemos claramente como los menores disculpan sus faltas de ortografía, o su mala escritura, diciendo que al fin y al cabo, no van a tener que escribir bien nunca, puesto que en el ordenador no se verá si escriben mal o bien.

En parte no les falta razón, pero, ¿ Porqué no utilizar la escritura como una forma de educar?. Para escribir bien hacen falta tres elementos fundamentales: leer mucho,no cometer faltas de ortografía, y ganas de contar historias.
Si se dan estas tres premisas, todos podemos escribir. Tal vez no para vender novelas, pero si lo suficientemente bien como para comunicarnos con el exterior. Y de eso se trata.

En muchas ocasiones nos encontramos con padres preocupados con que sus hijos están cada vez más aislados. Prefieren chatear o jugar con el ordenador que salir a jugar al parque. El fomento de la escritura, y por lo tanto de comunicarse, es una magnífica manera de "crear" valor.

Cualquier oportunidad es buena para que en la educación de los menores ante las nuevas tecnologías intentemos inculcar valores. Se trata de echarle imaginación, pero sobre todo se trata, de que la cultura del esfuerzo, también la pongamos en práctica los que educan, padres y profesores, para que al final, los menores hagan del esfuerzo por mejorar, una parte fundamental de su desarrollo.






miércoles, 30 de mayo de 2012

Firma de acuerdo de colaboración con Tuenti

Tuenti y la Fundación Maia firman un acuerdo de colaboración para promover el usu responsable de Internet por parte de los menores

La plataforma de comunicación social Tuenti y la Fundación Maia han firmado un acuerdo de colaboración para promover el uso responsable de Internet por parte de los menores y para colaborar en la difusión de mensajes relacionados con la privacidad y la seguridad en la Red.
El primer paso en esta colaboración ha sido la creación de una página web oficial para la Fundación en Tuenti (www.tuenti.com/fundacionmaia) para facilitar así que la institución pueda comunicarse con los más de 13 millones de usuarios registrados y difundir sus mensajes.

Según los responsables de la iniciativa, gracias a este convenio se desarrollarán proyectos de concienciación y sensibilización en la red social para concienciar sobre la necesidad de un comportamiento proactivo en la detección de situaciones de violencia o abuso de menores en Internet.



martes, 8 de mayo de 2012

Escuchar a nuestros hijos mejorará su educación

Una buena comunicación entre padres e hijos es el método más eficaz para difundir valores.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgó la semana pasada los resultados de una investigación que ha realizado en 40 países basada en una amplia encuesta entre niños de 11 a 13 años y adolescentes de 15, que confirma los efectos concretos positivos de mantener una comunicación fluida con los hijos.

Lo curioso del asunto , es que haya tenido que ser la OMS la que confirmase algo que que muchos ya sabíamos: es fundamental que exista una comunicación fluída, bidireccional, entre padres e hijos.

Es decir, hablando se entiende la gente. Hablando con tus hijos, pero sobre todo escuchándoles es más sencillo resolver y atajar cualquier posible problema.

Según el estudio,los menores tienen una mejor imagen de su cuerpo, una mejor consideración de su propia salud y menos quejas con respecto a cuestiones físicas o psicológicas cuando han tenido una buena relación con sus progenitores. A la hora de enfrentarse a los riesgos, lo hacen con mayor seguridad tratando de evitar las malas influencias, cuando tienen una buena comunicación con los progenitores.

Esto último será básico para que disminuya la probabilidad de que nuestros hijos consuman alcohol o drogas.

En el caso de España, la OMS indica que a los once años, el 94 por ciento de niñas y el 93 por ciento de niños consideran fácil conversar con sus madres, porcentaje que se reduce al 86 por ciento para ambos sexos a los trece años, y al 81 por ciento para las adolescentes y al 79 por ciento para ellos a los 15 años.

La OMS trabajó de manera separada con el padre y con la madre, así como el grupo de edad de los niños o adolescentes.

En relación a la madre, la investigación determinó que la facilidad de comunicación pasa por un diálogo realmente interactivo en el que se puedan abordar temas de manera libre, sin una actitud de censura y en la que ella sea percibida como una persona confiable.

Del lado del padre, la comunicación es considerada en general menos íntima y más orientada a objetivos específicos o al desarrollo de ciertas habilidades.

Este estudio,lo que viene a corroborar es la importancia que tiene en la familia,una buena comunicación. Todos debemos preocuparnos en escuchar a nuestros hijos. Una buena escucha, sobre todo si es activa y participativa, nos ayudará a resolver y atajar los problemas y las preocupaciones de nuestros hijos, antes de que sea demasiado tarde. Tenemos que poner los medios para que nuestra familia no se convierta en una pensión, a la que llegan sus miembros y simplemente comparten techo.

Escuchar,participar y educar. Algo que parece sencillo, pero en lo que todos hemos de trabajar a diario.








lunes, 16 de abril de 2012

Adicción al videojuego y a las nuevas tecnologías

Ultimamente,cada vez que tenemos charlas con los padres sobre uso seguro y responsable ante las nuevas tecnologías tenemos una misma pregunta:
¿ Cómo puedo saber si mí hijo es adicto a internet,el móvil,Tuenti o los videojuegos ?.


Es una pregunta que sin tener los datos necesarios tiene difícil respuesta, aunque si que se puede hacer un diagnóstico rápido con una simple pregunta: ¿ Cuantas horas al día pasa tú hijo con las nuevas tecnologías?. Cuando la media de horas diarias suele ser de 2,5 y en fin de semana se dispara hasta las 4, se puede suponer, que las probabilidades de que nuestro hijo acabe siendo adicto a las nuevas tecnologías, son muy altas.

Es decir: los menores cada vez más, pasan su tiempo libre en las nuevas tecnologías, y esto, sin ser malo a priori, si que puede tener un punto peligroso sino lo detectamos con la suficiente antelación.

Que utilice el móvil , las redes sociales o los videojuegos no tendrá ningún peligro siempre y cuando esto no suponga que vaya en detrimentro de otras actividades.
Porque esto si, puede ser una buena manera de ver si nuestro hijo empieza a ser adicto. Cuando un menor prefiere las nuevas tecnologías a relacionarse, ya no sólo con su familia, sino con sus amigos, esto puede darnos el punto de partida para la reflexión. La irratibilidad cuando no se están utilizando, el aislamiento social,el insomnio,son sin duda los mejores síntomas de que algo no va bien.









¿Se puede poner remedio?

Por supuesto que si. Aquí os proponemos algunos "remedios caseros":

- establecimiento de horarios en el uso de las nuevas tecnologías;
- si en el cole está prohibido su uso, el móvil se queda en casa;
- poner el ordenador en lugares comunes;
- si usan móvil con acceso a Internet, instalar un filtro para impedir que puedan acceder a contenidos inadecuados;
- con los ordenadores lo mismo;
- una buena comunicación. Escuchar al menor es básico.
- el móvil en la mesa y en reuniones familiares no se puede utilizar;
- nuevas tecnologías si. Pero establecimiento de relaciones, tanto con amigos como con familiares, fundamental y básico.
- si tienen móvil, establecer consumo máximo. Con esto les enseñaremos a ahorrar y sobre todo, a administrar su consumo con criterio;

Las adicciones suelen venir como consecuencia de muchas otras cuestiones. La falta de comunicación y el aislamiento pueden tener como consecuencia que se refugien en ellas. Se trata de que dediquemos más tiempo a ellos. "Soltarles" frente a la tele o la consola de videojuegos para nuestra comodidad, no es la mejor de las maneras para educarles. Sino todo lo contrario.

jueves, 29 de marzo de 2012

Los sms y el whatsapp:el nuevo lenguaje de los menores

Hace unos días, pudimos tener una multitudinaria formación sobre uso seguro y responsable ante las nuevas tecnologías con alumnos de entre 11 y 14 años de un colegio de Madrid.

En ella hicimos una de las preguntas que siempre hacemos: ¿ Cuantos de vosotros tiene teléfono móvil?, la respuesta, a mano alzada, fue rápida: más del 90% de ellos poseía móvil.
Cuando les preguntamos que si lo llevaban en ese momento, todos, aunque con cierto recelo puesto que en el colegio no les permiten utilizarlo, te contestaban que si.

Es decir, tienen móvil, cuando en el colegio no se les permite, pero ellos lo llevan, "por si acaso"....

No hay que negar la evidencia: cada vez más los menores usan el teléfono móvil, y no sólo eso, cada vez más jóvenes. Estamos hablando de 11 años sólo.

Un estudio que acaba de salir en USA dice que "los SMS ya son la principal vía de comunicación de los menores en Estados Unidos". El 75% usa los SMS como principal vía, mientras que las llamadas de voz, van decreciendo. Es evidente la importancia que para ellos tiene en sus relaciones sociales el móvil. Habría que preguntarse, cuanto de necesario es que un niño o una niña de 11 o 12 años, tenga móvil.

En este mismo estudio, el envío de mensajes de texto es mayoritariamente un hábito masculino, aunque las chicas más mayores siguen superando a todos y envían en torno a 100 mensajes al día (el doble que los chicos de su edad). Si, hemos leído bien, 100 mensajes al día.
Estos datos, aunque son en un país donde la tecnología está mucho más popularizada, nos da una muestra inequívoca de la importancia que tiene para los menores la comunicación vía móvil.



Es evidente que el móvil es un gran invento. Nos permite hablar desde cualquier lugar, siempre que haya cobertura para ello, de forma rápida y sencialla. Aplicaciones como Whatsapp y Messenger facilitan que esa comunicación sea mucho más económica, pero en cualquier caso, estamos hablando de un mínimo de 38€ por móvil, y eso sin hacer muchas llamadas al día.

Cuando decidimos que nuestros hijos lleven móvil debemos valorar siempre la conveniencia o no del uso del mismo. Y sobre todo, debemos tener en cuenta, si el móvil estará permitido en su centro escolar, puesto que si no es así y nosotros le damos permiso, estaremos haciendo un flaco favor a las normas de los colegios.

En definitiva: no hay que poner puertas al campo, ni negar que el móvil, los sms, etc. es algo que forma parte de la vida de todos, también de los adolescentes. Pero antes de que nuestro hijo lleve un móvil, debemos pararnos a pensar en si realmente es necesario que lo lleve, si realmente el menor es responsable para llevarlo, y en los tiempos en los que estamos, realmente estamos dispuestos a correr con un gasto más. Parece mentira, pero para muchos padres, este último supuesto es el definitivo para decir si o no a nuestros hijos.

jueves, 15 de marzo de 2012

¿ Piensas que soy guapa o fea ?

Es un sencillo video de You Tube. Una niña de aprox. 11 años aparece con un gorrito y mira a la cámara. Simplemente sonríe y pregunta con su voz de adolescente, si te parece guapa. Habla de si misma. 
Este video se propagó de forma viral por Internet. La gente fue opinando, y ya se sabe, que las opiniones, a veces las carga el Diablo. Opiniones que sobrepasan el insulto. Inimaginables para un adulto, pero que, cuando las realizan adolescentes, pueden ser realmente crueles. Y sobre todo, cuando el adolescente las recibe, pueden ser,desde el punto de vista psicológico, traumáticas.

Por desgracia, este tipo de videos, proliferan en redes sociales como Youtube. Menores que miran a la cámara clamando que alguién les diga que están geniales. Lo que antes sucedía frente al espejo de su casa, ahora lo hacen en la red y son expuestas a que millones de personas puedan decir, y sobre todo, son expuestas a que las insulten.

La sociedad en la que vivimos hace que cada vez màs los menores se preocupen por la imagen. Y esto no es sólo en las adolescentes. También los chicos siguen modelos de comportamiento que se basan más en lo que ven en la televisión e internet, que en lo que sus padres les inculcan. El clásico miedo al "que dirán", pero multiplicado por las redes sociales. Conceptos erróneos, puesto que a veces hay que explicar a un menor que lo importante no es el peinado o la ropa que lleven. Lo fundamental es que el menor aprenda valores, y sobre todo, aprendan a valorarse a sí mismos.

En la Fundación escuchamos a muchos padres preocupados con las webs que ven sus hijos en Internet. Los trastornos alimenticios son alentados por webs en las que adolescentes van contando sus "experiencias" en el juego que para ellos es, dejar de comer. Quieren estar guapas. Quieres ser como las modelos que ven en las pasarelas o en las campañas de publicidad.
El problema es que esos adolescentes, en muchas ocasiones, no son observados por sus padres, y cuando finalmente lo hacen,ya es demasiado tarde. Casos de anorexia y de bulimia. Niñas y niños acomplejados con su aspecto buscan en esas webs " la quimera de la belleza".

Es fundamental que los padres tengan una comunicación fluída con sus hijos. Si esto lo hacen, podrán detectar cuales son las preocupaciones de ellos. Y sobre todo podrán actuar a tiempo. En la medida en que a nuestros hijos les enseñemos valores como la tolerancia y el respeto, tanto a si mismos como a los que les rodean, podremos parar casos tan lamentables como la anorexia o la bulimia. 

Muchos de los casos de trastornos alimenticios vienen derivados del acoso escolar. No nos engañemos, antes a los menores les podían llamar gordos en el patio. Pero se quedaba ahí. Ahora lo pueden hacer en la red. En el muro de su red social, con mensajes a su móvil o a su correo electrónico. El acoso es tan fuerte, se sienten tan mal consigo mismos, que creen que si adelgazan, todos sus problemas se resolverán. Por eso se hace imprescindible que absolutamente todos, padres y educadores, pongamos freno al acoso. Estamos a tiempo. Sólo es cuestión de ponernos a ello. Se trata de proteger y prevenir.